Reunidos
Edgar Morgan
Ellos y nosotros
Costa Alcalá
Tercer viaje al reino de la fantasía
Geronimo Stilton
El hombre de la levita verde
Florencio Moreno Godino
Cuentos para monstruos
Santiago Pedraza
Cuentos para leer sin rimmel
Poldy Bird
Cuentos más que completos
Juan Bosch
Cuentos morales
Leopoldo Alas «Clarín»
Cuentos ingenuos
Felipe Trigo
Cuentos inesperados
Cristina Pérez
Cuentos hebreos contemporáneos
Varios autores
Cuentos grotescos
José Rafael Pocaterra
Cuentos en miniatura
Aleksandr Solzhenitsyn
Cuentos del mundo mestizo
Ramón Rubín
Cuentos del General
Vicente Riva Palacio
Cuentos del Don
Mijaíl Shólojov
Cuentos de Odesa y otros relatos
Isaak Bábel
Cuentos de Navidad
Charles Dickens
Cuentos de mí mismo
Miguel de Unamuno
Cuentos de María la Gorda
Isabel San Sebastián
Cuentos de mamá
Francisco García Pavón
Cuentos de Malá Strana
Jan Neruda
Cuentos de los años felices
Osvaldo Soriano
Cuentos de las tierras cálidas
Alberto Piernas Medina
Cuentos de la Alhambra (Ed. Susaeta)
Washington Irving
Cuentos de la Alhambra (Ed. Miguel Sánchez)
Cuentos de invierno
Isak Dinesen
Cuentos de fútbol argentino
Cuentos completos de La Comedia Humana
Honoré de Balzac
Cuentos completos (1957-2000)
Juan José Saer
Cuentos completos
Francisco Rojas González
Primo Levi
Kingsley Amis
Virginia Woolf
Marguerite Yourcenar
Carlos Victoria
José Lorenzo Fuentes
Juan Carlos Onetti
Oscar Wilde
Alfredo Bryce Echenique
Andrés Caicedo
E. L. Doctorow
Elena Garro
Cuentos Completos
Carlos Pérez Merinero
Grace Paley
Eudora Welty
Emilia Pardo Bazán
Sergio Ramírez Mercado
Cuentos breves
Rafael Barrett
Cuentos andinos
Enrique López Albújar
Cuentos
Fiódor Dostoyevski
John Cheever
José María Roa Bárcena
Sergio Galindo
Cuatro mujeres y un perro
Ernesto Vázquez Vázquez
Cuarteto de Lima
Fernando Ampuero
Cuarteles de invierno
Cuarenta inviernos y ninguna primavera
M. Cruz Ortega
Cuando éramos seres vivos
Nathalie Kuperman
Cuando yo no era yo
Anabel Sáiz Ripoll
Cuando ya no importe
Cuando te encontré
Catherine Ryan Hyde
Cuando quiero llorar no lloro
Miguel Otero Silva
Cuando muere el hijo
Abel Posse