Historia de un amor turbio
Horacio Quiroga
Evan
Diana Palmer
Crónicas de pobres amantes
Vasco Pratolini
Vainilla y chocolate
Sveva Casati
Una fosa junto al oro
Alf Regaldie
Hasta no verte Jesús mío
Elena Poniatowska
Nada y así sea
Oriana Fallaci
Crimen en casa del senador
Keith Luger
El salvaje sol del Oeste
Fidel Prado
Un torbellino con faldas
La avaricia rompe el saco
El vagabundo cantor
Cuentas ajustadas
Un hombre asustado
Vic Logan
Cerebro incógnita
Frank Caudett
El pensamiento
Peter Dickinson
La frontera de la ley
¡Estaba escrito!
La meta del odio
A. Rolcest
Cara de póker
Liquidando… que es gerundio
S.O.S.
Ralph Barby
Peor que el infierno
El paso de las discordias
En las regiones del oro negro
Justos por pecadores
Los diablos de la montaña
Colorado Bank
Silver Kane
Asociación de bribones
Tenebrosa Bárbara
Peter Debry
Enredo diabólico
Mayo fue el fin del mundo
Frank Yerby
Con sus propias armas
Un capataz de ocasión
La «Comstack Lodi»
Pistoleros a sueldo
¿Por qué mataron a Blair? (2ª Ed.)
El hombre de San Francisco (2ª Ed.)
Tierra de oro
Tapley «el Tranquilo»
El cañón de los gemelos
Bautismo de sangre
Una buena noche para morir
Jack Higgins
Ciencia ficción. Realidad y psicoanálisis
Eduardo Goligorsky & Marie Langer
Don Camilo y los jóvenes de hoy
Giovanni Guareschi
Tienda de los milagros
Jorge Amado
La máquina del amor
Jacqueline Susann
Principios elementales de filosofía
George Politzer
Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura
Kenzaburō Ōe
La última mata
Whit Masterson
Los grandes enigmas de la Primera Guerra Mundial 02
Varios autores
La muñeca ahorcada
Alistair MacLean
Adiós al Rey
Pierre Schoendoerffer
Los grandes enigmas de la España contemporanea (01)
Amor ciego
V. S. Pritchett
Los grandes enigmas de la España contemporánea (02)
Los grandes enigmas de la España contemporánea (03)
Señales en el camino
Roger Zelazny
Dios Existe. Yo me lo encontré
André Frossard
El planeta Lucifer
Edgar Pangborn
Más allá del décimo
T. Lobsang Rampa
Acerca de la prensa
Vladimir Ilich Lenin
Una providencia especial
Richard Yates
El palacio japonés
José Mauro de Vasconcelos